Salón de la fama del videojuego 2018: Final Fantasy, Tomb Raider y Madden

Armando Soto/ mayo 4, 2018/ ¿Recuerdan A...?, Editorial, Featured, High Score, Nintendo, Noticias, PC, PlayStation, Pokémon, Rumor, Switch, Trailer, Xbox/ 0 comments

Después de 3 años como juego nominado, la primera entrega de la saga Tomb Raider por fin se unió al prestigioso Salón de la Fama de los videojuegos.

Inaugurado en el año 2015, el Salón de la Fama de los Videojuegos existe físicamente dentro de las instalaciones del Museo Nacional del Juego, en Nueva York, Estados Unidos. Cada año, el público en general puede nominar y votar por videojuegos para que formen parte de esta lista, siempre que cumplan con las siguientes características:

  • Estatus de ícono
  • Longevidad
  • Influencia
  • Alcance geográfico

Los videojuegos que inauguraron este Salón de la Fama son los 4 clásicos atemporales: Super Mario Bros, Doom, Space Invaders, Pac-Man y World of Warcraft.

Este año, —y después de figurar en la terna de nominados desde 2016— Tomb Raider para PS1 por fin se une a los galardonados con la primera entrega de su saga del año 1996.  Sin embargo, Lara Croft no es la única en recibir este honor, los otros juegos que ahora se codean con la crema y nata de lo mejor en entretenimiento digital interactivo son: Final Fantasy VII, JRPG de SquareSoft, lanzado en 1997 para el PS1; John Madden Football, juego que dió inicio a una de las sagas más importantes de Electronic Arts, lanzado en 1990 para el Genesis; y finalmente, Spacewar!, desarrollado por la Universidad Tecnológica de Massachusetts (MIT) en 1962, considerado el primer videojuego de la historia.

El Museo Nacional del Juego se ha dado a la tarea de conservar y homenajear a los videojuegos como forma de expresión cultural. Cada año, se presentan 4 títulos para ser incluidos de entre una larga lista de nominados, entre los que destacaron (pero no lo lograron) este año: Asteroids, Half-Life y Minecraft.

About Armando Soto

Chief Editor. Entusiasta de los jueguitos desde pequeño, sobreviviente de una severa adicción a las arcades en su adolescencia y ahora dizque adulto mas o menos funcional. Estudió ciencias de la comunicación y se especializó en publicidad pero aprendió todo lo que sabe en las calles.