EL DRAMA DE MOMOKUN, O POR QUÉ TENEMOS QUE FIJARNOS MEJOR EN QUIÉN ADMIRAMOS

Eria Kogane/ julio 13, 2018/ Anime, Cosplay, Diversidad, Featured, Noticias/ 0 comments

Momokun: del body positivity al acoso sexual

Es momento de admitir algunas cosas. La primera es que el ámbito cosplayer ya no es lo que era hace algunos años. La segunda es que la necesidad de tener atención en este ambiente es cada vez más grande. Y la tercera es que por más famoso que seas, si eres una persona tóxica entonces no vales la pena.

Resultado de imagen para momokun creator guild

El tuit que inició la caída de Momokun.

Hace unos días hubo un enorme revuelo en el mundillo cosplay de Estados Unidos, tan grande que trascendió a otros países —por no decir que todo mundo le entró al chisme—. La cosa va más o menos así:

En Twitter, una marca anunció que tendría a Momokun como una invitada en su booth de AnimeExpo para dar algunas pláticas y convivir con la gente. El asunto fue que una chica preguntó directamente a la marca si estaban conscientes de que la cosplayer era conocida por sus constantes acosos sexuales a otras personas.

La cosplayer Bunny Ayumi se sumó al reclamo, explicando la situación incómoda en la que Momokun la había envuelto…y de ahí se desató básicamente el hilo, porque los testimonios no se hicieron esperar.

EL COSPLAY NO ES CONSENTIMIENTO

Resultado de imagen para momokun

Otras de las polémicas en su lista incluyen sexualizar personajes menores de edad, actitudes racistas e incumplimiento de las recompensas en su cuenta de Patreon.

A pesar de los muchos testimonios de cosplayers que alguna vez fueron acosados por Momokun e incluso de las pruebas en fotos y video que muchos de ellos presentaron (incluyendo a Bunny Ayumi, a su novia SwimsuitSuccubus y a Tasha Leigh) tristemente los “White knights” aparecieron en defensa de la cosplayer. Muchos de ellos incluso comenzaron a amenazar a los involucrados, alegando que sólo querían “subirse a la fama” de Momokun para volverse conocidos en el cosplay, minimizando el tema del acoso sexual.

Al final, la empresa que había contratado a Momokun anunció que había decidido cancelar su participación con ellos e incluso AnimeExpo le prohibió la entrada al evento (señal de que realmente la denuncia es útil). Sin embargo, las críticas a la cosplayer –y más testimonios- no cesaron en sus redes sociales…los cuales, claramente, borró.

El punto más bajo de toda está polémica llegó cuando, la ahora infame cosplayer, subió a su Instagram varias historias en las cuales se leyeron desde amenazas hasta intentos de hacerse pasar por una víctima de acoso. Oh, la ironía.

No está de más recordar que el acoso sexual es una conducta terriblemente grave y que no tiene ningún tipo de justificación (porque Momokun trató de culpar al desorden de déficit de atención para justificar su conducta).

MOMOKUN: ENEMIGO PÚBLICO

Me gustaría también hacer énfasis en que no es la primera vez que Mariah Mallad (su nombre fuera del cosplay) hace gala de ser una persona tremendamente tóxica en la comunidad cosplayer.

Resultado de imagen para momokun animexpo

Momokun fue invitada cosplayer internacional en la pasada edición de La Mole Comic Con de la Ciudad de México.

Sus faltas incluyen el robo de diseños de varios artistas en muchas ocasiones para hacerlos pasar por suyos (Incluso una vez se voló LITERALMENTE el diseño de un personaje de una OVA hentai declarándolo como “personaje original”) y se ha demostrado en diversas ocasiones que tiene actitudes racistas y discriminatorias.

En alguna ocasión, Momokun criticó a varias cosplayers que se sometían a operaciones estéticas argumentando que “ella apoyaba el “body positivity”…a pesar de que ella misma se sometió a cirugías de liposucción.

Sin embargo, ¿por qué diablos es que Momokun sigue siendo una “figura relevante” en la comunidad cosplayer? Pues claramente porque nosotros lo permitimos.

SER FAMOSO NO SIEMPRE SIGNIFICA SER QUERIDO.

La cantidad de gente que defendió a Momokun a pesar de las pruebas de su conducta tóxica es alarmante. Lo que más sorprende es que hubo gente que minimizó el acoso sexual diciendo que “no había sido para tanto” sólo porque ella es una persona “famosa”. Sí, porque ella es una cosplayer con miles de likes en redes sociales.

Todo esto me hace pensar… ¿A quién estamos adorando? ¿Quiénes son realmente las personas a las que admiramos? ¿Nos gusta la persona, su actitud, su forma de ser, lo que aporta a la comunidad…o sólo nos encanta su aspecto?

[No te pierdas] #ROGIRLS ¿INCLUSIÓN FEMENINA O MARKETING SEXISTA?

No cabe duda –al menos para mí- de que Momokun tuvo su auge y estrepitosa caída. De ser una persona que promovía el “body positivity” terminó como alguien non-grato, otra persona ególatra en este mundo del cosplay. Y es aún más sorprendente que existan aquellos que defiendan actitudes como las suyas, porque creo que nuestro trabajo como público o como cosplayers es fortalecer los valores dentro de esta comunidad que queda sepultada entre los egos desmedidos cada vez más.

El entorno tóxico del cosplay tiene una solución, por supuesto, pero no hacemos absolutamente nada por mejorar y apoyar el trabajo ajeno. Dejemos de admirar sólo trajes o caras bonitas. Apartemos lo superficial y empecemos a admirar personas. Finalmente, los miles de likes te pueden hacer una persona famosa, pero no un mejor ser humano.

About Eria Kogane

Periodista en receso, cosplayer, 90% búho. Tomo azúcar con café. Los Rowlets arruinaron mi vida. Los videojuegos también.