Los gamers no somos perdedores sin vida ¡lo dice la ciencia!

Armando Soto/ mayo 2, 2018/ Diversidad, Editorial, eSports, Featured, Game Lover, Noticias, PC/ 0 comments

Casi todos los aficionados a los juegos de video hemos cargado con un estereotipo muy pesado desde la primera generación de consolas hace más de 30 años: el prejuicio del gamer solitario y aislado, con nulas capacidades sociales y sin independencia economica. Un nuevo estudio de Researchscape,en colaboración con la marca Alienware, nos ayuda a desbancar esta figura negativa.

Según una encuesta realizada a más de 6000 jugadores de once países, en la que se inquirió sobre los hábitos de juego de personas que dedican al menos una hora a la semana a jugar en consolas caseras y pc, el jugador promedio ya no es el joven solitario que vive en la casa de sus padres.

De acuerdo con los encuestados, sólo 1 de cada 10 se siente infantil, juzgado o avergonzado cuando es llamado ‘gamer’. En cambio, la mayoría asocia esta palabra a la diversión o la emoción. 27% de estos jugadores inició a sus amigos o familiares en los videojuegos, y un 25% considera que influyó en cinco o más personas.

La comunidad gamer es más grande y diversa que nunca.

La mayoría de los jugadores dijo recurrir a este hobby para relajarse o pasar el tiempo, al 40% le da igual su nivel de habilidad, pero sólo un 6% no tiene problemas con ser llamado “novato”. El 40% se consideran jugadores “sociales” o casuales, el 25% se denomina “bueno” y el 8% cree poder competir al nivel de jugadores profesionales.

Al momento de elegir con quien jugar, 40% de los encuestados eligieron el nivel de habilidad muy por encima de la etnicidad (8%), orientacion sexual (6%) y postura politica (7%). Tambien destaca el hecho de que los gamers son más propensos a sacrificar horas de juego y comida encima de cosas como tiempo con la familia y amigos.

About Armando Soto

Chief Editor. Entusiasta de los jueguitos desde pequeño, sobreviviente de una severa adicción a las arcades en su adolescencia y ahora dizque adulto mas o menos funcional. Estudió ciencias de la comunicación y se especializó en publicidad pero aprendió todo lo que sabe en las calles.