EL FRAUDE DE ELLIE Y SUS IMPLICACIONES EN LA COMUNIDAD GAMER

Stephanie Castro/ enero 7, 2019/ Diversidad, Editorial, eSports, Featured, feminismo, La Noticia de la Semana, Noticias/ 0 comments

Ellie Overwatch ccontroversia

OVERWATCH VIVIÓ UN CASO DE CONTROVERSIA DEBIDO AL FRAUDE Y AL ACOSO EN SU COMUNIDAD COMPETITIVA

Ellie, la miembro más reciente de Second Wind , un equipo de la liga Overwatch Contenders, envolvió al equipo en polémica después de que anunciara su renuncia el equipo debido al acoso.

Además de ser acusada de ser una impostora, “Ellie” fue víctima de doxeo, esa práctica que consiste en recabar y exponer los datos personales de una persona. La situación se complicó más al confirmarse que, de hecho, esas acusaciones eran ciertas.

VIDEOJUEGOS SIN DIVERSIDAD; LA INDUSTRIA SIGUE SIENDO DE HOMBRES BLANCOS

Hace apenas unas semanas, el 21 de diciembre, Second Wind anunciaba mediante su cuenta de Twitter la adición de una nueva integrante, Ellie, lo que lo convertía en el primer equipo en reclutar una mujer entre sus filas en Contenders.

Esto no duró mucho, pues el 2 de enero, también mediante Twitter, anunciaban que Ellie había decidido salir del equipo debido a las reacciones negativas.

“¿ERES MUJER Y JUEGAS VIDEOJUEGOS? ¡PRUEBALO!”

Un usuario en el Discord del equipo había comenzado un doxeo en su contra, además de que un sector de la comunidad aseguraba que la persona detrás de la cuenta era en realidad un hombre, y que las transmisiones en vivo que Ellie había hecho en su canal de Twitch eran solo un montaje.

El 4 de enero, en medio de la controversia que todo esto estaba causando en la comunidad, la streamer Becca Rukavina, mejor conocida como Aspen, comentó durante una transmisión que Ellie no era real, y que la persona detrás de la cuenta era un jugador bajo el pseudónimo de Punisher que intentaba hacer un experimento social que se le salió de las manos.

“Ellie no es Ellie, ¿de acuerdo? Ellie no es Ellie…. todo este asunto estaba destinado a ser, de cierta forma un experimento social, Ellie es realmente Punisher, él me lo dijo ayer”.

La siguiente persona en dar información al respecto fue el conocido jugador y periodista de Overwatch, Rod “Slasher” Breslau, quien hizo público que Ellie había informado a sus compañeros de equipo queella no era quien había estado jugando, ella es una chica de 17 años, pero ‘no es buena’ en OW” y que nadie dentro de Second Wind lo sabía. Informó también acerca de que habría una reunión entre Blizzard y todo el equipo.

¿OPORTUNISMO O NEGLIGENCIA? 

Second Wind lanzó un comunicado confirmando que Ellie era, en efecto, una identidad falsa; explicando que decidieron invitarla a unirse al equipo debido a que habían perdido a varios elementos y en una búsqueda por incorporar a nuevos jugadores, encontraron que Ellie se encontraba en la posición número 4 del servidor de Norte América y había jugado con algunos miembros del equipo ocasionalmente, por lo que sabían que tenía habilidad.

“Debido a la necesidad de llenar un puesto principal, cerrar dentro del plazo las presentaciones de la lista y que nuestro equipo tenía experiencia con la jugadora, le extendimos una oferta para jugar en Second Wind como sustituta.

Cuando contactamos a Ellie originalmente, no había nada que despertara sospechas. Parecía ser muy genuina y dispuesta a trabajar con nosotros en llamadas y mensajes privados. Debido al hecho de que no tenemos ningún contacto físico con nuestros jugadores, queríamos verificar su identidad, pero también queríamos respetar su privacidad. Realmente no teníamos idea de lo que vendría…”

Resaltan el hecho de que en ese momento, quizá subestimaron la importancia de ser el primer equipo en llevar a una jugadora a Contenders, y que debido a todos los cuestionamientos entre la comunidad respecto a la legitimidad de la cuenta, decidieron contactar con Blizzard para verificar su identidad y calmar las sospechas.

EL “EXPERIMENTO SOCIAL” QUE MOSTRÓ LO NEGATIVO DE LOS ESPORTS

Blizzard confirmó la falsedad de la cuenta, un par de días después de que Ellie decidiera salir del equipo.

“Ellie decidió renunciar por su cuenta, y poco después anunciamos su salida del equipo. Hasta el día de hoy, Blizzard nos había vuelto a informar sobre los antecedentes de Ellie, nos notificó que no eran quienes decían ser y descubrió que la cuenta de Ellie se usó para propósitos que no respaldamos. Pedimos disculpas a la comunidad en general por no manejar mejor esta situación…”

Pero la cosa no acaba aquí, pues Slasher reveló vía twitter un par de conversaciones que Punisher tuvo con algunas jugadoras de Overwatch.

En la primera de ellas, Punisher comentaba que lo habían agregado en su cuenta de egirl para acusarla de ser una cuenta boosteada y mostraba capturas de una conversación de Ellie.

En la segunda conversación, Punisher le confesaba a otra jugadora que tenía a varias chicas que hablaban por él mientras jugaba para trollear a la gente, y que algunas de esas personas le habían dado dinero para “tratar de seducirlo”.

Más testimonios comenzaron a salir a la luz, otras mujeres que dicen haber recibido mensajes de Punisher, todo mostrando una verdad indiscutible: nunca existió Ellie, no se trataba de un “experimento social” sino de un jugador queriendo engañar y dañando a toda la comunidad.

COREA DEL SUR CASTIGA CON CÁRCEL LA TRAMPA EN VIDEOJUEGOS

ELLIE NO EXISTE, PERO LOS PROBLEMAS QUE REPRESENTA, SI

Toda esta situación abre más de una línea de debate. Por un lado tenemos el hecho de que un jugador haya llegado a un torneo oficial de Overwatch usando una cuenta falsa, indistintamente de si participó o no en él.

Por el otro y quizá más importante, este incidente dejó de manifiesto el acoso y señalamiento del que las videojugadoras hemos sido objeto y que, sin lugar a dudas, se verá agraviado de ahora en adelante.

Como señala la editora de Overwatchscore, Liz Richardson, todas las mujeres y personas no binarias que intenten entrar a Contenders, estarán sujetas al acoso del ‘jajaja ¿eres real?‘”.

De verdad es momento de ponerle fin al hostigamiento dentro de la comunidad gamer, pues como Liz también señaló en un tweet, independiente de que en esta ocasión las imputaciones de que Ellie no era en realidad una mujer fueron acertadas, son las organizaciones y Blizzard quienes deberían estar pidiendo pruebas. No el público en general que acosa una cuenta y a la persona detrás de ella, ya sea un experimento social o no. No es asunto del público”.