10 años de The Legend of Zelda: The Wind Waker

The Legend of Zelda: The Wind Waker

“It takes courage to grow up and become who you really are.”

E.E. Cummings

Te hace sentir viejo cuando tus juegos cumplen décadas. No hace poco la cola de mapache me hacía volar en Super Mario Bros. 3, o me hacía campeón de la Liga Pokémon por primera vez, o atropellaba sin querer a un peatón en Grand Theft Auto… pero hace 10 años pasó lo que nunca había pensado haría en un videojuego, o por lo menos que haría de esa manera: navegar en un enorme océano azul, en un bote rojo el cual me iba a hablar y que además me contaría sobre el reino escondido en el fondo de ese vasto océano, donde pelearía junto a piratas, tendría que rescatar a mi hermana, tendría que conocer a los descendientes de los antiguos sabios y protectores. Hace 10 años uno de los videojuegos más polémicos llegó a América. Celebramos 10 años de The Legend of Zelda: The Wind Waker.

Antes de poder escribir sobre este juego, debemos de recordar que lo precedió. Ocarina of Time y Majora’s Mask habían convertido a The Legend of Zelda en uno de los títulos más reconocidos, juegos con calificaciones perfectas en ambos casos. Sí The Legend of Zelda ya había llegado a ser un título conocido desde el NES, y SNES, las versiones de Nintendo 64 convirtieron a este juego en la base de cómo tendrían que ser los juegos de aventura en 3D así como Super Mario 64 había mostrado como tendrían que ser los juegos de plataforma. Era difícil mejorar eso. Años después Nintendo anuncia su siguiente consola, el Project Dolphin que luego se convertiría en lo que conocimos después como el Gamecube.  Es en el Space World 2000 donde se presenta un tech demo de lo que es capaz de lograr la nueva consola. Nintendo muestra un video  con títulos en desarrollo y videos del poder que tendría el Dolphin. Tenemos Pokémon, tenemos a Luigi, tenemos a Samus Aran, 128 Super Marios… y un Link adulto luchando contra Ganondorf, realistas, en un ambiente increíblemente iluminado, tan real como tú y como yo (para los estándares del 2000). La nueva generación había llegado y Link era realista, ¿Qué podríamos esperar?

Un año después, todo eso se convirtió en un simple recuerdo, lo que habíamos visto había cambiado radicalmente. Lo realista había cambiado a ser una caricatura, Link adulto había pasado a ser un niño.  Internet lloró, algunos fans lloraron, la crítica hasta pensó que se estaban preparando dos juegos. ¿Dónde estaba lo que antes habían visto?

No había habido un cambio tan radical desde que Twelve Tales: Conker 64 se había convertido en Conker’s Bad Fur Day. La opinión de la gente no cambió mucho hasta el E3 de 2002 donde finalmente se pudo jugar. Premios como el Mejor juego de consola del Game Critics Awards hablaba mucho sobre lo prometedor que era el juego. Aun así, mucha gente no dejaba de ver más allá del diseño de sus personajes, y que Link fuera un niño (aunque la mayor edad que Link ha obtenido en un juego va de 17 a 19 años).

Finalmente el día llegó para que este título llegara a América. Uno de los regalos para quienes habían apartado el juego era una versión especial de The Legend of Zelda: Ocarina of Time junto con el mítico y exclusivo para Japón Master Quest, versión de Ocarina of Time con un mayor nivel de dificultad el cual se había obtenido gracias al fallido Disk Drive 64. Con este regalo se esperaba que los poco convencidos pudieran darle oportunidad a Link y sus grandes ojos de caricatura.

Un juego que, a pesar de su estilo gráfico caricaturizado y colores brillantes,es bastante oscuro. Para empezar el trasfondo del juego es que tras nunca regresar el Héroe del Tiempo, el Reino de Hyrule queda sumergido por sus propios dioses para poder frenar el ataque del mal, desapareciendo el reino, junto con gran parte de sus habitantes. Dentro del juego tenemos el tema de una madurez antes de tiempo, que la mayoría de los personajes infantiles cumplen, perdiendo al igual que Link en Ocarina of Time su infancia para poder salvar el mundo y como esto los obliga a  crecer para convertirse en quien tienen que ser, cada uno afrontándolo a su manera.

En algún momento muchos conocidos alguna vez confesaron no haber comprado el juego, o incluso nunca haberlo acabado debido a su diseño visual. Algunos apenados, otros esperando que el siguiente Zelda fuera como el que ellos esperaban.

A pesar de los años, este título no ha dejado de ser controversial, durante uno de los primeros Nintendo Direct de este año, se hizo presente una versión en HD de este título para el Wii U en espera que llegue el título para la consola. Como un flashback a hace más de 10 años, Internet se volvió a quejar, ¿Cómo podría haber un remake de ESE Zelda? (El fan nunca está feliz, les prometen 2 Zeldas y aun así se queja) Sin duda el remake podría agregar muchos detalles e incluso mejorar otros de la versión original.

El viaje en el que se embarcó Wind Waker hace 10 años nos deja ver ahora mucho las cosas en perspectiva. Sin duda es un juego que aun es vigente (sólo falta mencionar que los dos juegos de DS de Zelda son secuelas de este juego) y que perfeccionó mucho de los detalles en cuanto a combate que luego vimos en Twilight Princess y Skyward Sword, haciendo a Link mucho más ágil que a sus versiones de Nintendo 64. La aventura de este juego es grande, y el simple hecho de subir al King of Red Lions, tomar el Wind Waker y mover el viento a placer y escuchar el tema del Océano mientras que las gaviotas vuelan a tu alrededor es uno de los sentimientos de aventura más grandes que se transmitirán en un videojuego.